1° Corintios 10:11-17

11Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado.

12Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.

13No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.

14Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 11 al 17:

1° Corintios 10:11-17, (1Cor 10:11-17)

Plegaria del Día

Oraciones para Bendecir el Hogar

Dios mío bendice mi casa, para que sea el hogar del amor y de la paz. 

Bendice la puerta abierta como dos brazos extendidos que dan la bienvenida. 

Bendice las ventanas que dejan entrar el sol a raudales cada mañana y por donde se asoman las estrellas que son luces de esperanza. 

Bendice los muros que nos defienden del viento, del frío y que son nuestros amigos en las horas que pasan. 

Bendice nuestra mesa y los sitios de trabajo para que nos ayudes y el lugar de reposo para que nos guardes. 

Bendice el techo que cobija los afanes de hoy y los sueños de mañana y que guarda para siempre entre los vivos la memoria sagrada de los que se han ido. 

Bendice la luz de la casa: la madre, la fuerza y el aliento... el padre y que sean benditos los hijos  luz y esperanza de ellos. 

Bendice los sentimientos, las ternuras, los anhelos que florecerán en nuestras vidas. 

Bendice nuestros pensamientos para que sean puros, las palabras para que sean rectas, nuestros actos para que nos conduzcan hacia TI. 

Bendice nuestras horas de paz y de silencio, para que fortalezcamos juntos nuestro espíritu. 

Bendice nuestros dolores y alegrías porque son el corazón de la familia. 

Señor quédate con nosotros... en tu morada... en nuestra casa...