1° Corintios 10:14-24

14Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

18Mirad á Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?

19¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea algo lo que es sacrificado á los ídolos?

20Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

Siguiente Versículo 25
Compartir en Facebook

Capítulos

01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16

Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 14 al 24:

1° Corintios 10:14-24, (1Cor 10:14-24)

Plegaria del Día

Oración por mi hijo adolescente


Te pido por él, para que te llame desde su soledad y necesidades, para que yo sepa entenderlo...


Señor, tengo un hijo adolescente

Te pido por él,

para que

te llame desde su soledad y necesidades,

para que yo sepa entenderlo

y no se convierta en un enigma

para sí mismo ni para mí.

Que sepa comprender

sus risas, sus cambios de humor

y sus rabietas.

Que interprete y acompañe

sus cobardías, ambiciones, amores y hasta rencores.

Que sea luz y ejemplo,

compañía y seguridad

que marque los límites con firmeza y seguridad

sabiendo a la vez darle

alas para forjar lentamente su destino.

Dame un corazón lleno de amor

para dar sin medida.

Y un corazón que no tenga dibujados los tiempos.

Dame tu luz, tu gracia y tu amor. Los necesito.

¡Tu Luz! Para ver claro el camino, el futuro,

y ayudarle a descubrir sus

posibilidades y limitaciones,

para que crezcan con alas seguras

y corazón dispuesto a ser valiente,

para amar y ser responsable

de su vida y quienes tienen a su lado.

Dame fuerzas Señor, para ver crecer a mis hijos

y sostenerlos con mano segura

Hasta que un día…

levanten su vuelo.

Amén.