1° Corintios 10:19-28

19¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea algo lo que es sacrificado á los ídolos?

20Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;

26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

28Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 19 al 28:

1° Corintios 10:19-28, (1Cor 10:19-28)

Plegaria del Día

Oración a la Virgen de Caacupé


Santísima Virgen María Madre de Dios y Madre Nuestra cúbrenos con tu maternal protección.

Intercede por todos nuestros hermanos pobres por los enfermos y los necesitados da perdón y misericordia.

Intercede también por nosotros pecadores por nuestros padres y bienhechores.

Protege a Nuestra Iglesia Católica para que sea testimonio de tu Divino Hijo, alcanza luz para nuestras autoridades para que defiendan la Justicia y construyan la paz de nuestra Patria.

Después de la gracia particular, te pedimos alcánzanos la gracia de perseverar en nuestra fe y en caridad fraterna para merecer la promesa de Nuestro Señor Jesucristo de salvar a quien persecere hasta el final de sus dias.

A ti, Madre nuestra, te consagramos nuestra familia y nuestra vida cotidiana, y te invocamos con fe y amor para obtener la gracia que necesitamos.

( Pedir la gracia que necesitamos)

Amén.

Ave María Purisima

Sin Pecado concebida (3 veces)