1° Corintios 10:20-27

20Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;

26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 20 al 27:

1° Corintios 10:20-27, (1Cor 10:20-27)

Plegaria del Día

Oración por la Asunción de la Virgen


Alégrate y gózate Hija de Jerusalén

mira a tu Rey que viene a ti, humilde,

a darte tu parte en su victoria.

 

Eres la primera de los redimidos

porque fuiste la adelantada de la fe.

 

Hoy, tu Hijo, te viene a buscar, Virgen y Madre:

“Ven amada mía”,

te pondré sobre mi trono, prendado está el Rey de tu belleza.

Te quiero junto a mí para consumar mi obra salvadora,

ya tienes preparada tu “casa” donde voy a celebrar

las Bodas del Cordero:

 

• Templo del Espíritu Santo

• Arca de la nueva alianza

• Horno de barro, con pan a punto de mil sabores.

 

Mujer vestida de sol, tu das a luz al Salvador

que empuja hacia el nuevo nacimiento

Dichosa tú que has creído, porque lo que se te ha dicho

de parte del Señor, en ti ya se ha cumplido.

 

María Asunta, signo de esperanza y de consuelo,

de humanidad nueva y redimida, danos de tu Hijo

ser como tú llenas del Espíritu Santo,

para ser fieles a la Palabra que nos llama a ser,

también como tú, sacramentos del Reino.

 

Hoy, tu sí, María, tu fiat, se encuentra con el sí de Dios

a su criatura en la realización de su alianza,

en el abrazo de un solo sí.

 

Amén.