1° Corintios 10:21-32

21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;

26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

28Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

29La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?

30Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?

31Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios.

32Sed sin ofensa á Judíos, y á Gentiles, y á la iglesia de Dios;

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Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 21 al 32:

1° Corintios 10:21-32, (1Cor 10:21-32)

Plegaria del Día

Oración por la patria, por los que sufren, por los sacerdotes y religiosos.

Señor nuestra patria está herida, por tanta violencia, por tanta corrupción, porque nos agredimos todos así sea de palabras, porque los hermanos muchas veces se ponen en contra por las herencias, también por la infidelidad de los esposos, por la rivalidad en uno u otro campo, porque se hiere la inocencia, porque vivimos criticando a los demás, por la ambición y por muchas cosas más. Señor te pedimos por las personas consagradas, por los sacerdotes, por los que gobiernan, por los que están alejados de tu altar, por los que están lejos. Señor por los que no tienen trabajo, por los que no tienen alimento, por los débiles, por los enfermos, por los que han perdido la razón, por los encarcelados, por todos lo que te buscan y están confundidos. Los secuestrados que todavía son muchos, (lo quieren ocultar, pero se sabe que no los han devuelto a los hogares). Por todo esto Señor te rogamos que vuelvas la mirada al pueblo de Colombia y nos bendigas. Amén.