1° Corintios 10:21-33

21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;

26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

28Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

29La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?

30Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?

31Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios.

32Sed sin ofensa á Judíos, y á Gentiles, y á la iglesia de Dios;

33Como también yo en todas las cosas complazco á todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 21 al 33:

1° Corintios 10:21-33, (1Cor 10:21-33)

Plegaria del Día

Oración a los Santos Inocentes


Oh Señor que por intercesión de los Santos Mártires Inocentes,  los líderes electos que gogiernan este mundo lleguen a reconocer la humanidad de cada niño en el vientre de su madre y promulguen leyes y políticas en su defensa, Te rogamos: Señor, escucha nuestra oración.

Que todas las personas en el mundo tengan la luz para ver más allá de cualquier duda el gran don de la vida que nos has dado para lograr la santidad. Te rogamos: Señor, escucha nuestra oración.

Por todos los niños inocentes de la guerra, Señor ayúdanos a que pare este dolor tan grande para nuestra humanidad

Por los niños que sufren en la calle, que sufren violencia, abusos. Señor ten misericordia de todos ellos

Por estas intenciones y en unión con el Espíritu Santo, oremos como Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó:

“Padre nuestro, que estás en el cielo…”