1° Corintios 10:22-29

22¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;

26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.

28Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.

29La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?

Siguiente Versículo 30
Compartir en Facebook

Capítulos

01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16

Acerca de 1° Corintios capítulo 10 versículo 22 al 29:

1° Corintios 10:22-29, (1Cor 10:22-29)

Plegaria del Día

Cada tanto

Cada tanto…la vida sacude los cimientos. Cada tanto, nos desacomoda y crujen los muros del egoísmo, de las convicciones, de los prejuicios, de la rutina o la soberbia. Cada tanto, nos propone un cambio, un crecimiento, una renuncia. Cada tanto, nos enseña otro camino, otra entelequia y nos muestra otra realidad, otros errores junto a los míos y los tuyos, otra historia. Cada tanto…la vida sacude los cimientos, y nos regala un nuevo aprendizaje que, en el dolor, prospera y acrisola pero que a veces, en la alegría, nos torna ingratos. Los ciclos vitales del tiempo, acorazados para cada estación, nos impulsan a no detener la caminata… porque avanzan tras nosotros otras generaciones y el Labrador necesita trabajadores para diseminar buena semilla. ¿Qué nos sugiere la vida? Vivir la propia, comprender y ayudar a los que la pierden lastimosamente, también ellos tienen la oportunidad de ser mejores. Como vos, como los predecesores y los que peregrinan hoy por esta tierra. Cada tanto…la vida sacude los cimientos. No la derroches en la arbitrariedad de tu yo… No juzgues… tan sólo, siembra. n.v.f.