1° Corintios 11:11-29

11Mas ni el varón sin la mujer, ni la mujer sin el varón, en el Señor.

12Porque como la mujer es del varón, así también el varón es por la mujer: empero todo de Dios.

13Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer á Dios no cubierta?

14La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello?

15Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.

16Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

17Esto empero os denuncio, que no alabo, que no por mejor sino por peor os juntáis.

18Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo.

19Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros.

20Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor.

21Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.

22Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ó menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis á los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿os alabaré? En esto no os alabo.

23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan;

24Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí.

25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí.

26Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga.

27De manera que, cualquiera que comiere este pan ó bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

28Por tanto, pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa.

29Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 11 versículo 11 al 29:

1° Corintios 11:11-29, (1Cor 11:11-29)

Plegaria del Día

Oraciones de Semana Santa


Domingo de Ramos

Dios de toda gracia, tú has escuchado el clamor de tu pueblo que sufre. Enviaste a Jesús para que fuera nuestro Redentor y nuestro hermano. Abre nuestros ojos para que veamos la inmensidad de tu amor y las maravillas que realizaste con tu pueblo. Danos el coraje para ser tus manos y tu corazón con quienes sufren. Danos la sabiduría de proclamar la justicia y la rectitud. Que se cumpla ahora y siempre en nosotras tu voluntad. Amén.

Jueves Santo

Dios fiel, Jesús nos dio el regalo de su propio cuerpo y su sangre para que tuviéramos alimento que nos nutriera .. Al compartir la Eucaristía de Jesucristo, haz que seamos eucaristía las unas para las otras. Que nuestras vidas sean bendecidas, partidas y entregadas para que tu pueblo viva. Te lo pedimos en nombre de Jesús, nuestro Pan de Vida.
Amén.

Viernes Santo

Cristo Jesús, tu amor se hace visible por el misterio de tu muerte y resurrección. 
Haznos una en ti. Transfórmanos en pueblo de Misericordia que te abrace en las personas que sufren a nuestro alrededor. Te lo pedimos, como pueblo reconciliado con Dios por la sangre de tu Cruz.

Amén.

Sábado Santo

Dios de salvación, toda la creación espera anhelante y ansiosa la salvación prometida a nuestros padres y revelada en la resurrección de tu hijo Jesús.
Enséñanos a esperar la irrupción de tu poder salvador cuando todo será reconciliado contigo en Cristo Jesús.  
Aguardamos con esperanza, Oh Dios.  Esperamos en compañía de todos los ángeles y santos y santas del cielo. Por su intercesión, haz que seamos capaces de decir: Santo, Santo, Santo es nuestro
Dios.

Amén.

Domingo de Pascua

Jesús, adoramos el misterio de tu muerte  y tu resurrección. Nos maravillamos de la profundidad de tu amor por nosotras.
Que todos los pueblos de la tierra reciban la buena noticia de tu evangelio. Como tu pueblo, te pedimos hoy la capacidad de vivir la alegría de la
resurrección. Que cantemos con toda la creación: ¡Salve, Oh Luz de Cristo! Bienvenido, Salvador Resucitado.

Amén.