1° Corintios 11:13-25

13Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer á Dios no cubierta?

14La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello?

15Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.

16Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

17Esto empero os denuncio, que no alabo, que no por mejor sino por peor os juntáis.

18Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo.

19Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros.

20Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor.

21Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.

22Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ó menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis á los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿os alabaré? En esto no os alabo.

23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan;

24Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí.

25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí.

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Acerca de 1° Corintios capítulo 11 versículo 13 al 25:

1° Corintios 11:13-25, (1Cor 11:13-25)

Plegaria del Día

Oración a San Juan Bautista para peticiones urgentes


Bendito San Juan Bautista, que fuiste elegido para anunciar a los hombres 

la venida del reino de Cristo, 

guía nuestros pasos por las sendas de la justicia y la paz,

y alcánzanos del Señor su misericordia y perdón. 


Gloriosísimo San Juan Bautista,

precursor de mi Señor Jesucristo,

lucero hermoso del mejor sol,

trompeta del Cielo,

voz del verbo eterno, 

consígueme del Señor su benevolencia y bendición.

 

Tú que eres el mayor de los santos

y alférez del Rey de la Gloria, 

que eres más hijo de la gracia que de la naturaleza,

y por todas las razones

príncipe poderosísimo en el Cielo, 

consígueme del Señor su clemencia y protección .

 

Glorioso San Juan Bautista,

hoy en mi desespero te ruego 

que me ayudes en estos duros momentos, 

necesito tu valioso auxilio 

para solucionar mis penas y miserias, 

media ante el Señor para que me conceda:

 

(decir lo que se necesita conseguir)

 

Te pido mártir invencible que no desoigas mis penas 

y por los privilegios con que te enriqueció Dios 

consigue que mi pedido sea concedido lo antes posible 

si fuere conveniente para mi salvación;

y si no, una perfecta resignación,

con abundante gracia,

que haciéndome amigo de Dios,

me asegure las felicidades eternas de la Gloria.

 

Amén.

 

Rezar El Credo, tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

Repetir la oración y los rezos durante tres días consecutivos.